Presentación: El camino es la recompensa. Conversaciones con Oscar Washington Tabárez

Ni el fútbol ni ningún deporte profesional pueden perder su carácter de juego. Y el concepto de juego está indisolublemente ligado al concepto de libertad. Yo trabajo para eso.
Oscar W. Tabárez

EL LIBRO
Dos figuras del deporte se encuentran en este libro, el Maestro Oscar W. Tabárez y Horacio Tato López.
El camino es la recompensa es el resultado de muchas charlas entre el técnico de la selección uruguaya de fútbol y ex basquetbolista, quien ofició de entrevistador.
López consigue entrar en contacto con la esencia del Maestro Tabárez. Mediante un diálogo constructivo, se van develando los secretos detrás de los resultados deportivos que han devuelto el orgullo y la confianza al fútbol uruguayo.
Página a página, se recorren las diferentes etapas de la vida de Tabárez, los valores que lo marcaron desde la infancia, sus aprendizajes, su historia. Se abordan también temas vinculados a su actividad profesional, así como su visión a largo plazo, sus expectativas de futuro para el deporte nacional.
En diversos momentos del diálogo, se intercalan otras voces que ayudan a la construcción de la figura de Tabárez desde ópticas diferentes: su familia, sus compañeros de ruta, los jugadores dirigidos por él, así como importantes personalidades de la política.
Integridad, trabajo, resistencia a la frustración, visión estratégica, toma de decisiones, son los componentes fundamentales que cimientan su concepción del deporte y de la vida.
El camino es la recompensa, da cuenta de ello.

EL AUTOR
Horacio Rodolfo López Usera, que nació y vive en Montevideo, se llama Tato. Durante dos décadas se dedicó profesionalmente a su pasión: el básquet. Algunos de los momentos más importantes de su carrera fueron:
• Debutó con la selección mayor a los quince años.
• Goleador del Campeonato Mundial juvenil Brasil 79.
• Goleador Olímpico en Los Ángeles 84.
• Mejor jugador de los Sudamericanos de selecciones Medellín 85 y Valencia 91.
• Mejor jugador extranjero de la Liga Brasileña 88 y de la Liga Argentina 92.
• Goleador del Torneo Preolímpico Portland 92.
• Se retiró a los treinta y cinco años, promediando en su última temporada 31 puntos por partido.
A partir de entonces, mochila al hombro, vagó por el mundo casi un lustro. Ocasionalmente, aún lo hace.
Entre los años 2002 y 2005, luego de formarse como entrenador, desarrolló en la Federación Uruguaya de Básquetbol un programa de selecciones nacionales de formativas. En el 2007 la FIBA lo distinguió como Leyenda Latinoamericana del Básquetbol.
Ese mismo año su autobiografía La vereda del destino (Aguilar, 2006) fue premiada con el Bartolomé Hidalgo Revelación. En el 2009, en forma independiente, publicó su diario de viaje Almas de vagar, y en el 2010, con prólogo de Oscar W. Tabárez, La fiesta inolvidable.